Se trata de una vivienda situada en un bajo, hecha totalmente a medida, tras un estudio exhaustivo de las necesidades del cliente.
La zona de día se encuentra repartida de manera longitudinal a la vivienda. El acceso a través del distribuidor principal cumple con la función de eje separador entre la sala de estar y la cocina-comedor, dando privacidad a cada uno de estos espacios. Todo este espacio fluye como uno solo, con la posibilidad de independizarlos mediante puertas correderas que limitan estos espacios.
A la zona de noche, se accede desde el distribuidor, quedando su acceso oculto mediante paneles de madera de roble teñida, cubriendo dos puertas pivotadas que dan acceso al dormitorio principal, y la otra al resto de habitaciones.
Sencillez en la relación entre espacios, donde cada estancia será utilizada para lo que está pensada, sin interferir las circulaciones ni los usos entre ellas.
Privacidad en una planta baja
La vivienda cuenta con tres fachadas principales, lo que aporta mucha luz natural al conjunto, y a su vez resulta un reto al resolver la privacidad que esta tipología de proyecto necesita.
Sistema de lamas motorizadas que configuran la estética de la fachada, dejando en un segundo plano, hacia el interior, la carpintería de aluminio. En el interior, el uso de cortinas verticales otorga carácter y diseño al interior.
Superficie Construida: 188m2
Superficie Útil: 164m2
Diseño interior: Arqum Arquitectura
Construcción: Powerful Construcciones
Fotografía: Fran Álvarez Fotografía Arquitectura